COMPOSICIÓN MUSICAL Y COMPOSICIÓN ARQUITECTÓNICA

Tanto en el caso de quienes se dedican a la música como quienes se dedican a la arquitectura, ambos hacen composición.
Componer música consiste en combinar elementos sonoros para crear una estructura musical, una continuidad sonora. El trabajo del compositor consiste en afianzar la unidad de la obra y hacer que resulte comprensible para el oído humano.
La composición arquitectónica empleando ya no sonidos y silencios sino volúmenes y vanos se enfrenta también a conseguir una estructura solida con unidad y continuidad. El arquitecto cuenta con recursos como el color, la textura, la luz, y el músico cuenta con el timbre, la tonalidad, para conseguir la armonía.
En el caso del arquitecto que incorpora de manera determinante el recurso musical durante el proceso de diseño arquitectónico, no solo es la música inspiración superficial no se trata de añadir confort al ambiente de diseño , no se trata de relajarse.
Beethoven concebía la música como revelación, decía específicamente que: ” La música es una revelación más profunda que la filosofía”.
En el proceso creativo la comunicación que se establece entre la música y la composición arquitectónica, no pasa por procesos racionales, potencia la cualidad intuitiva, la perspicacia, la percepción, produciendo resultados con calidad artística.
Arq. Eladio Soto Barquero

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